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Leyendas mexicanas el hombre de la flor

Leyendas mexicanas el hombre de la flor

Era la mujer más hermosa de la región, y se decía que el hombre que le llevara la más hermosa flor, que sus ojos hubieran visto, ese día se enamoraría de la persona que se la llevara.

Esta mujer, se decía que era muy caprichosa, y al tener todo en su entorno solo le gustaba jugar con los pretendientes que llegaban con ramos de flores, queriendo su amor conquistar.

Nada le era más grato que ver la fila que todos los días, los hombres hacían para llegar a ella, en eso estaba, cuando entre las filas un hombre que sobresalía entre todos, por la vestimenta y la elegancia al vestir, se veía que traía una sola flor.

Josefina, así se llamaba la bella dama, pensó en la insolencia del tipo que creía que con una sola flor, conquistaría el amor que otros con cientos de ramos de flores exóticas, no habían podido lograrlo, pero como a todos, le dio su oportunidad, haciendo esperar más de lo normal, muchos de los que hacían fila, se retiraban molestos del lugar, pero el tipo que había llamado la atención de la bella dama, seguía sin moverse del lugar.

Y al paso de algunas horas y después de cientos de prospecto, la oportunidad del tipo llego, Josefina, le permitió la entrada, y cuando llego a ella, quito el papel que cubría la flor.

Algo paso, que al ver esa flor, todo para ella cambio, vio al tipo que antes era un adonis, como lo que realmente era, el mismísimo diablo en persona, ella al oler esa flor, ahora veía y leía los pensamientos de todos los que iban a postularse, esto junto con los pensamientos de todos los que trabajaban para ella, ahí se dio cuenta, de que más que esperar que los comentarios hacia ella fueran de una persona caprichosa, eran los de una loca, que nada en el mundo satisfacía, solo su ego era lo que la mantenía recia.

Empezó a llorar, no podría ser, que nadie a su alrededor la quisiera, y aun sus padres, pensaran de la locura que tenía al hacer ese tipo de eventos, y al ver a la persona que llevaba la flor, y ver su verdadera personalidad, lloro y pidió perdón, en ese momento, el diablo se fue de ahí, pero no sin dar una lección a la hermosa dama que desde ese día, cambio para siempre su forma de ser.

En casa del tío Claudio

En casa del tío Claudio

A mis primos y a mí nos encantaba la manera en que mi tío Claudio de la nada inventaba un cuento de terror escalofriante. Le podrías decir cualquier palabra: coche, playa, bosque, etcétera y el encontraba la manera idónea de hacer que se te pusieran los pelos de punta.

Sin embargo, ese día que estábamos en su casa, nos dijo:

– Vamos, acerquémonos a la chimenea que hace mucho frío y no tarda en llover.

– Tío, pero si lleva relampagueando más de una hora, sin que caiga una gota de agua. ¿Cómo estás tan seguro de que va a caer un diluvio en breve? Le cuestione sorprendido.

– Ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo, pero hace exactamente cuatro años atrás, viví una experiencia sobrenatural en la casa que tenía en Santa Catarina.

– ¿Si, que te ocurrió? Pregunté.

– Tu tía se había ido de vacaciones con sus hermanas a París y como mí nunca me han gustado los viajes a lugares en donde tengo que atenerme a las frases que me traduzca un guía, mejor decidí pasar un tiempo a solas.

– Uff, esa casa era enorme y seguramente en penumbras, el paisaje sería algo aterrador ¿no? Interrumpió uno de mis primos.

– En parte tienes razón. Sólo que cuando ya has vivido por varios años en una misma casa, conoces todos sus recovecos y el temor desaparece. ¿En dónde me quede? Ah, ya recuerdo, fui al cuarto de televisión y me puse a ver un partido de fútbol. Me llevé un par de cobertores y una almohada, pues los narradores con frecuencia hacían que me quedara dormido. Dicho y hecho, antes de que terminara el medio tiempo, yo ya estaba en brazos de Morfeo. Sin embargo, me despertó la silueta de un fantasma que atravesó la ventana.

– ¿Y qué te hizo tío?

– Nada, sólo pasó por encima de donde yo estaba y de un soplo me arrancó las cobijas. En ese instante gire la cabeza para apreciar a donde se dirigía, pero fue tarde, ya que desapareció sin dejar rastro.

Así que ya lo saben muchachos, no se duerman viendo la televisión a solas, pues alguien los puede descobijar.

Experimentando con roedores

Experimentando con roedores

Hay historias de miedo en inglés que derivan de la época en la que se estaba desarrollando la Segunda Guerra Mundial. Hay que tomar en cuenta que los gobiernos de ambos bandos, tenían sus científicos metidos en los laboratorios con el fin de que estos lograran crear el arma definitiva para acabar con el enemigo.

Sin ir más lejos, basta con mencionar la creación de la bomba atómica, la cual exterminó en un santiamén a dos poblaciones de Japón (Hiroshima y Nagasaki), cuyos remanentes de aquel acto siguen afectando al medio ambiente y a las personas que viven en esa zona del planeta.

Pero vayamos al tema principal de esta reseña que son los experimentos con ratas. Hoy en día se sabe que más del 90% del genoma humano tiene una correlación directa con las ratas, lo que significa que ambas especies procedemos de una especie primigenia. Sorprendente ¿no?

Quizás por esto, la gente que se dedica a crear nuevos medicamentos, evalúa las reacciones secundarias que este tipo de animales pueden experimentar al ser tratados con fármacos de reciente manufactura.

Por otro lado, uno de los mitos que aún ahora infunde terror en muchas personas es el hecho de que se afirma que el cerebro de las ratas es capaz de captar impulsos eléctricos inclusive después de que la cabeza haya sido desprendida del resto del cuerpo.

En el tiempo del que todavía se hacían ejecuciones públicas utilizando la guillotina, muchos aseguraban que las personas que sucumbían a la muerte por este medio, todavía podían oír y sentir por unos cuantos segundos antes de “desconectarse”. Sin embargo, son muy pocos los casos que han sido comprobados usando bases científicas.

Lo que sí es una realidad es que el cerebro de los roedores puede emitir ondas eléctricas, incluso un minuto después de la decapitación. Posiblemente por ello tengamos a estos animalitos en miles de relatos de miedo.

Creo que este es un tópico de lo más interesante y tal vez más adelante podamos profundizar sobre él.

El asesino del tren

El asesino del tren

 

Entre 1996 y 1998 hubo varios asesinatos en Italia. En estos años se dieron unos 18 asesinatos y todos morían igual, arrodillados y con un tiro en la cabeza.

Estamos hablando de Donato Bilancia, el cual cogió el apodo de, el asesino del Tren.

Las víctimas…

Bajo sus manos murieron 18 personas, el cual al ser descubierto él admitió haberlas matado.

La primera víctima fue una prostituta, la cual mató en su propio local. La mató el 24 de octubre de 1997. A partir de ese momento la gente de Liguria, que era donde había matado a la prostituta, tuvo miedo, sobre todo las mujeres.

Al principio se atribuyó este asesinato a reyertas entre bandas de la prostitución y las drogas, pero entonces se comprobó que el asesino tenía unas pautas muy concretas. Cuando se encontró a 2 víctimas más en los lavabos del tren, arrodilladas y con un tiro en la nuca, fue cuando saltaron las alarmas y cundió el pánico.

Las dos últimas víctimas, una enfermera y una empleada del hogar, de 32 años las dos fueron también asesinadas en los lavabos de dos vagones de tren siempre siguiendo el mismo ritual.

Todo esto desató una psicosis de terror, tanto era que las autoridades ferrocarriles y el fiscal de Génova pidieron a las mujeres que fueran sólo en caso necesario y siempre acompañadas.

También asesinó a dos guardias que lo sorprendieron cuando estaba a punto de matar a un transexual llamado Julio Castro alias Lorena, quien resultó solo herido y que fue la clave para diseñar su retrato hablado.

El 6 de Mayo de 1998 delante del hospital genovés de San Martino, Bilancia fue capturado por la policía italiana.

Sobre el asesino…

Italia tuvo conciencia de que estaba con un nuevo asesino cogiendo así el número 5 detrás de Estados Unidos, Francia, Alemania y Gran Bretaña.

El retrato hablado y las dos primeras letras del Mercedes oscuro que dijeron testigos haberle visto hicieron que la policía pudiera identificarlo como asesino de las víctimas. Una persona violenta, que tenía antecedentes de agresiones y robos.

Donato Bilancia era un empedernido jugador de casinos de Italia, y también del extranjero, contrajo grandes deudas millonarias que hizo robar a personas desconocidas, a las que luego mataba para que luego no lo denunciaran.

Algunos de los asesinatos los hizo como sicario a sueldo para un clan mafioso de la cosa nosa. Otros de los asesinatos los hizo por la rabia que tenía al perder en la ruleta o el poker.

Cuando lo cogieron, estuvo una semana sin declarar. Finalmente, al ver que no tenía ninguna otra solución le dijo al juez: “Si, yo he matado a todas esas mujeres, pero no sé por qué, por favor, ayúdame a curarme”. Así Explicó que había matado a esas 18 personas desde 1993.

La defensa de Donato dijo que no sabía lo que hacía ya que estaba loco, pero el juez mandó hacerle varias pruebas a ver si esto era verdad y salió que estaba completamente sano y sabía de sobra lo que hacía. Finalmente, el Tribunal de Apelación de Génova lo condenó a 13 cadenas perpetuas y 26 años de reclusión, el 14 de febrero de 2001.

La despedida del abuelo

La despedida del abuelo

En las siguientes líneas, trataré de contarles una leyenda corta bonita que me contó un amigo de Chile.

Antes de empezar, me gustaría decir que yo estaba cerrado completamente a la posibilidad de entablar una amistad con personas que no conocía. Pero fue gracias a Facebook que pude conocer no solamente a René (el amigo que mencioné en el párrafo anterior) sino a muchas personas valiosas que han cambiado mi vida para bien.

En fin, lo que sucedió es que el abuelo de René había enviudado un mes antes de que dieran inicio las festividades decembrinas. Desde ese momento, aquel hombre se aisló completamente de la civilización y se quedó viviendo solo en su casa de Coquimbo.

– ¡Vayamos a pasar las Navidades con el abuelo papá! Hace unos días hablé con él y noté en su voz algo extraño. Dijo mi amigo

– Tienes razón. Yo también sentí a papá un poco raro. Debe ser que extraña mucho a la abuela y que no ha podido superar el luto. Le voy a decir a tu madre que prepare el equipaje.

Es más, para que la sorpresa sea mayor, ¿por qué no dejas que tu mamá y yo nos adelantemos y tu llegas de sorpresa en la víspera de Navidad? Le diré al abuelo que tienes que terminar los deberes escolares y que por eso no pudiste acompañarnos.

– Fabuloso.

Los padres de mi amigo llegaron una semana antes de la fecha acordada a Coquimbo. Lamentablemente, al entrar en la casa del abuelo, observaron con tristeza que éste había fallecido dormido en su cama. Para no preocupar a René, hicieron todos los trámites funerarios sin avisarle.

El 23 de diciembre sonó el teléfono en el domicilio del abuelo. La madre de René levantó la bocina y escuchó:

– Regresen por favor. Mi abuelo acaba de llegar, está platicando conmigo en la sala.

– ¿Qué? Eso no puede ser hijo, tu abuelo falleció el domingo pasado.

– ¡A veces no entiendo tu sentido del humor madre! Ahora mismo iré a la sala y le diré que te salude.

Me dice mi amigo que cuando llegó al salón, su abuelo no estaba, pero en uno de los brazos del sofá descansaba una nota y su reloj de bolsillo.

El papel decía lo siguiente:

“René únicamente vine a despedirme, más recuerda que esto no es un adiós sino un hasta luego…”

El tercer aniversario

El tercer aniversario

Martina tachaba uno a uno los días en el calendario. Se aproximaba el 25 de marzo de 2004, eso quería decir que en esa fecha se cumplían tres años del inicio de su noviazgo con Néstor.

El miércoles por la noche (es decir, un día antes del acontecimiento esperado) concretamente cerca de las 10 de la noche, el teléfono celular de la chica sonó:

– Hola mi amor, sé que es un poco tarde pero no podía esperar hasta mañana para decirte que desafortunadamente no voy a poder estar contigo, pues mi jefe me acaba de mandar a Chicago para que acompañe al autor del libro leyendas de terror cortas.

– No te preocupes, te entiendo. Además, si todo sale bien, seguramente por fin te darán el ascenso que tanto has estado esperando. ¿Cuándo crees que estarás de regreso?

– A más tardar el domingo por la mañana. Así que sin falta, ese día nos veremos para celebrar.

– Descansa, buenas noches.

Dos horas más tarde, un hombre llamó a la puerta de Martina.

– ¿Si?, ¿Qué desea?

– Vengo a entregar un paquete urgente para la señorita Carrasco.

– Sí, soy yo, aunque estas no son horas de entrega. Pero en fin…

A la chica le fue entregada una caja de color azul con las iniciales URP y en la inscripción “No abrir hasta mañana a las 10:30 P.M.

– ¿Qué será? A lo mejor mi flaquito me tenía preparada esa sorpresa con anticipación. Pensó.

Al día siguiente, de la caja comenzó a emanar un fuerte olor que hizo que Martina la abriera sin esperar el tiempo acordado.

En cuanto le quitó la tapa, cayó inconsciente sobre el suelo. Era uno de los brazos de su novio, lo sabía porque en el hombro tenía un tatuaje de corazón con las iniciales N y M.

Luego de unos minutos recobró el sentido y sin perder tiempo habló a las comisarías de policía y hospitales para saber si su novio continuaba aún con vida. Desdichadamente en uno de esos sitios, le comunicaron que Néstor había sido encontrado muerto a las 10:30 P.M. del día anterior.

En ese momento, Martina relacionó las iniciales con las de su ex novio Ubaldo Rubio Páez.

Sin embargo, esta línea de investigación fue desechada por las autoridades, dado que ni en la extremidad ni en la caja se encontraron huellas digitales de este personaje.